Posteado por: anaisay | octubre 15, 2008

LA GUERRA

 

La guerra se había puesto en mi camino. Durante muchos años había estado huyendo de ella, esquivándola.

Pensar en ella me producía un gran desasosiego: el dolor, la escasez, la pérdida de seres queridos, la violencia, el sufrimiento de los indefensos…

Sí, quería escabullirme de tan siniestra palabra.

Pero ha llegado el momento de abordarla, un sentimiento interno de autenticidad, me da valor para acometer semejante hazaña.

 

Me sorprendió mucho escuchar a personas que habían pasado por una guerra, decir que nunca se habían reído con tantas ganas, como en los años de guerra.

Otros decían que jamás habían sentido el sentimiento de grandeza al compartir y ayudar a sus semejantes, un espíritu de hermandad, que se les quedó tan fuertemente marcado, que aún hoy recuerdan con cierta melancolía esa capacidad que tuvieron para tener sentimientos tan desinteresado, amorosos y elevados con respecto a otros seres.

Algunos descubrieron ser poseedores de un valor, que nunca antes habían sospechado, que tenían dentro de sí.

 

Cuando se está en una guerra, todo es vivido con más intensidad, pues se vive el día a día, hora a hora, porque la vida corre peligro y, cuando nos sentimos amenazados, nos aferramos a la vida con una fuerza inexorable.

Estoy en contra de las guerras. La violencia, engendra violencia.

Quiero hablar de la guerra, pero no de las guerras externas, entre países, razas, o credos.

Este conflicto externo, me sirve para plantearme la guerra como una oportunidad, para ver mi propia guerra.

Son muchos los temas que están en conflicto dentro de mí, no sólo recientes, sino que vienen de lejos…

 

-.Hay un enfrentamiento entre lo que creo ser y lo que soy

-.Entre mi deseo de amar y la intolerancia soterrada hacia mí

misma.

-. Entre mi deseo de silencio y el bullido de mi mente parlanchina.

-. Entre mi belleza y el sentimiento de fealdad.

-. Entre mi inteligencia y mi ignorancia.

-. Entre mi deseo de libertad y, la cárcel de mis pensamientos.

-. Entre la sexualidad que conozco y la que me gustaría vivir.

-. Sufro cuando me doy cuenta de que a veces desatiendo a los que

más quiero, por terminar tareas cotidianas, o compromisos

ajenos.

 

-. Entre mi egoísmo y mi generosidad.

.- Entre mi agresividad y mi dulzura.

-. Cuando deseo parar, y mis pies se aceleran, mis manos se

precipitan y mi mente sé vuelve loca, pródiga en ideas, y

ocurrencias.

-.Cuando me miro en el espejo, y no me devuelve la imagen

idealizada que tengo de mi cuerpo.

-. Cuando me veo prisionera de mis propias expectativas, y no soy

capaz de abarcar tanto.

-. Cuando compruebo que lo que criticaba o me alteraba en otras

personas tambien está en mí.

 

Seguiré hablando de guerra, pues es hablar de conflictos.

Se dice que lo que vemos en el exterior, los sucesos que pasan en el mundo y que a nosotros nos llegan, es un reflejo de lo que vivimos interiormente.

Sé que esto es difícil de comprender, si las personas no han hecho un trabajo interior, que les permite comprender lo exterior.

Curiosamente, cuanto más profundizamos en nosotros mismos, más comprendemos a los que nos rodean, al hombre, a la naturaleza, la existencia.

Pero, como en toda guerra, lo que prima es la hegemonía de una de las partes.

Mi guerra, como todas las guerras está abocada a la derrota, porque aunque una de las partes salga victoriosa, la otra se siente sometida.

 

 

No, ¡yo no quiero la guerra¡. Yo no quiero luchar por un bando.

Por eso es difícil este tema, porque el ser humano lleva innato el sentido de la supervivencia, por otro lado cosa muy necesaria para sobrevivir, pero con el paso del tiempo, esto lo hemos aplicado a otros aspectos de nuestra personalidad, que no son estrictamente de supervivencia.

Nos han enseñado a vivir defendiéndonos o atacando. Oscilamos entre ambos.

¡Me defiendo porque me siento atacada¡

¡Ataco porque me siento débil¡

 

Miro hacia atrás y veo mis luchas.

.- Luche junto a otros por una sociedad más justa.

-. Luche por los derechos laborales de los trabajadores.

-. Luche por extender la cultura a los que no tenían acceso a ella.

-. Luche por demostrar lo mucho que yo valía, y así ser aceptada.

-. Luche por tener acceso al conocimiento.

-. Luché por formarme en unas disciplinas.

-. Luché para vivir experiencias personales.

-. Luché para desarrollar mis propias ideas, en contra de lo que

esperaban de mí.

-. Luche por mi libertad, como persona.

 

¡No, yo no quiero la lucha¡

¡No creo que tenga que conseguir las cosas luchando¡

¡No creo que esta vida es una lucha¡

“La lucha siempre es vana,

es la mente quien la dirige,

y el corazón no manda”.

En toda confrontación, siempre había un oponente, pero en mis guerras internas no los hay. Aunque dos partes aparentemente estén en conflicto, no es real, no son antagónicas. Son una misma cosa. El defecto es el insuficiente desarrollo de la virtud.

No es una cuestión pues de ir contra nada, sino de seguir desarrollando la virtud (aquello que creo más positivo para mí).

Sé que esto no será entendido por algunos, pero yo no trato de convencer a nadie, tan sólo expongo mi sentir.

 

Las guerras me traen el eco de la agresividad, fundamentalmente, del miedo a perder la vida, a que me hagan daño, pero curiosamente este sentir, esta guerra me ha estado acompañando desde niña, cuando aprendí que el hombre (varón) era agresivo, eran los que hacían las guerras.

Mi guerra ha sido la idea que yo he tenido del hombre (varón).

Ya no quiero seguir escabulléndome del dolor interno de este temor, de esta guerra con la que he crecido.

Mi guerra deja de serlo, porque des-identifico conflicto con lo masculino, y porque creo, que no soy atacada por lo exterior.

La guerra tan sólo está en mi mente.

Es mi manera de VER, de posicionarme ante las cosas.

 

Escritos de Anaisay

Este escrito lo hice hace varios años. Han cambiado muchas cosas. otras, aún quedan pendientes.

 


Responses

  1. La guerra se basa en muerte, espionaje, engaños… Quien más vidas arrebata es quien más alabanzas recibe. Las guerras nunca se ganan, se pierden.

    Eso lo escribió Tolstoi en Guerra y Paz.

    Hermosas, sinceras y dolorosas tus palabras, es como si hablara mi propa mente.

    Te felicito, como siempre!

  2. Desde mi personal guerra, te entiendo. Es la lucha de los contrarios por encontrar el equilibrio. Es la egoista mente que no deja espacio para el silencio. Es lo externo que nos inunda sin permitir el vacio. Es el pasado y el futuro que no dejan vivir el presente.
    Reposa tu sabiduría en cada momento. Que la paz de los muertos te sirva de guia. Un abrazo.

  3. Me alegra que hayas retomado la tarea que con tanta ilusión empezaste. Como ves también sirve para compartir con los demás tus desasosiegos, tus guerras y tus paces. Entiendo lo que te pasa, entiendo la pasión con la que haces las cosas y el conflicto que te crea ocuparte de ti. Yo tb. estoy en esa lucha. Pero no tienes que pensar que no atiendes a los tuyos, porque yo sé que no es así. El tiempo que dedicas a ti es tiempo que ellos necesitan tb. para dedicarse a ellos mismos. Luego están los lugares comunes, que es donde nos encontramos con ellos, y esos son los que hay que cuidar. Así que, en tu parcela personal, haz lo que te apetezca, sin malas conciencias. Es tu tiempo y te lo mereces.
    Piensa en la cantidad de gente que invierte sus tardes enteras en tv basura, que no le aporta nada, o juzgar la vida de los demás, o en ir a centros comerciales. En fin, lo que tú haces es algo que merece la pena.
    Estas palabras, me las voy a aplicar a mi tb. oye.😉
    Un beso amiga Anaisay…

  4. Es un escrito precioso, y las imágenes también.
    Se nota que te lo has trabajado mucho. 🙂

  5. : http://ws.arin.net/cgi-bin/whois.pl?queryinput=81.202.255.164Comentario:Como habrás comprendido… o al menos es lo que se deduce de tus palabras a medida que las has hido desgranando… las guerras (o las batallas) se libran, por lo común, en el interior de las personas. Es desde ahí que derivan al exterior. Cuando hablamos o pensamos en la guerra, lo hacemos comúnmente desde una posición defensiva. Seguramente no hemos vivido ninguna en directo, salvo las televisivas… y francamente, ver como disparan misiles mientras estás cenando, no infunde demasiado “temor” por cuanto no media un peligro físico de supervivencia. Diríase que la guerra es, o bien pasado, o bien algo que ocurre lejos de casa. Consecuentemente, nuestras verdaderas batallas se libran en el interior. Y es ahí donde deben resolverse. No sabemos si algún día nos tocará o no “vivir” en nuestras propias carnes el drama de un conflicto armado. Por todo cuanto aprendí de mis abuelos y padres, espero que no. No son nada divertidas. En cuanto a los hombres… pues mira, te está escribiendo uno. No creo que todos seamos agresivos, machistas y sexistas. ¿O quizás es la sociedad la que realmente es así?.En mi modesta opinión estos desafortunados sentimientos y comportamientos que se nos imputan son de carácter universal, e infectan a los seres humanos independientemente de su género. En todo caso… te describes como luchadora y guerrera… aunque resulta obvio que eres, también, buena observadora. Descubre ¿qué te impulsó a luchar?… pero no con las definiciones que nos has dado. Ya sabemos por lo que luchaste (o luchas). Ya sabemos los objetivos de tu lucha. Pero no nos has dicho ¿qué te impulso a luchar?. ¿Qué fue lo previo al inicio de tu lucha? ¿Estuvo fuera de tí?… seguro que no. Estaba dentro. Encuéntralo… y obsérvalo sin intervenir. Con sosiego, con serenidad. Rescata los sentimientos que dieron origen a ese impulso. Exprésalos… y la lucha cesará. Cuando no hay enemigo contra quien luchar… deja de tener sentido la lucha… y la paz se restaura. Después, solo hay que alimentarla para que crezca. Un cordial saludo.

  6. Gracias Adriana, viniendo de tí y de tu corta edad, es todo un halago.
    Cuando nos veamos te daré un achuchoncito amoroso.
    Te quiero preciosa.

  7. Muy bello y sentido.
    Solo tengo 15 años y solo puedo imaginar una guerra. Sin embargo he podido ver guerras muy cercanas que me llevan a no ignorarlas.
    Hay guerras sin cañones como la que viven personas prisioneras injustamente y sus familiares. Me he enamorado de 5 hombres prisioneros en EEUU los que quisiera lograr liberar para bien de ellos, para bien de sus hijos y esposa, para bien del pueblo de Cuba, para bien del pueblo norteamericano, para bien de la verguenza de la humanidad.
    Hay muchos lugares donde saber de ellos
    http://www.liberenlos5.cult.cu/index.php?cont=noti_list&lang=1&declara=10
    VIVA LA PAZ

    ariatnis@gmail.com

  8. GRACIAS POR TU RELATO NOS DAS ENTENDER QUE ES GUERRA……OSEA GUERRA NO SOLO ES CONFLICTO BELICO ENTRE PÁISES O GUERRILLAS INTERNAS, GUERRA TAMBIEN ES LALUCHA CONSTANTE DE TODO SER HUMANO, PELEAR POR UNA CAUSA, POR EJNPLO.HACE AÑOS SE VIENE LUCHANDO POR LA CEDULA VIVA, ES UNA GUERRA ..BUENO Y TODO LO QUE EL SER HUMANO LUCHA POR ALGO….


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