La sauna,
como una nube ardiente me envuelve
provocando el llanto de mis glándulas sudoríparas.
En el centro de la sala circular,
una gran copa de piedra exuda por su peana
alientos gaseoso de dragones prisioneros.
Me reclino en aguas calientes.
Un chorro cantarín me besa la espalda.
Mis piernas flotan sobre la superficie azulada,
atractivas, saturadas de color,
con perfiladas formas femeninas.
Mi cuerpo levita sobre termales fluidos,
me dejo mecer en el líquido amniótico de la Tierra.
Las paredes ocres y los techos abovedados
son el gran útero que me acoge.
Los surtidores de agua,
son el ritmo melodioso del corazón de esta gran madre.
Me siento inmersa en mí misma,
en las seguras paredes que calidamente me protegen.
Pierdo la noción de materialidad… de lo que me rodea.
Nada del exterior me perturba,
ni siquiera me acuerdo de que hay algo externo.
Miro hacia arriba,
una claraboya recoge gotas condensadas,
que caen lentamente
formando un ruido atronador para su diminuto tamaño.
Esa ventana de luz,
me indica que ahí afuera,
la vida continua.
También me hace consciente,
de que aún estando rodeada por millones de personas
puedo encontrar espacios,
en los que sentirme a solas conmigo.


Cuanto más te leo, más me gusta…Cuánto nos hemos acercado con esta gran ventana. Un placer haberte animado a hacerlo. Abrazos mil, con aleteos de mariposa!!
Por: klimtbalan el Agosto 5, 2008
a las 5:39 pm
Wow, parece que la experiencia en los baños turcos fue total…
Por: primeralluvia el Agosto 5, 2008
a las 9:24 pm
Cuanto me alegro de tu gozar
con el líquido elemento primordial.
Ojalá que lo vuelvas a disfrutar,
con la mayor naturalidad.
Por: Txufi el Agosto 6, 2008
a las 6:33 pm